Siempre sentimos en nuestro corazón cuando es el momento de terminar una relación; pero el miedo no nos permite tomar una decisión; siempre tendremos miedo a empezar, miedo a dejar los proyectos que se tenían, miedo a estar equivocados, miedo a salir de la zona de confort, miedo a estar solos(as), miedo a enfrentar la parte económica, miedos y miedos y miedos…
Y está bien sentirlos un día, dos días, tres días, pero más días ya nos volvemos fantasmas de nuestras vidas, proyectos inconclusos y soldados de batallas perdidas.
Nunca encontraremos un momento propicio y cuando lo encontremos dolerá, se sentirá frio, un vacío, tristeza, pero esa sensación pasará y la recompensa más grande será mirarte al espejo y reconocer la felicidad en tus ojos.
Esta canción de Facundo Cabrales nos recuerda que siempre existe un nuevo día para empezar:
Señales cuando una relación ya debe cerrar su ciclo:
- Nos genera más tristezas que alegrías.
- Se habla menos y cuando se habla se hace en voz alta.
- Los besos y los abrazos merman.
- Se pierde el respeto.
- No hay proyectos que unan.
- El tiempo se limita.
- Dar regalos se hace por obligación y no con entusiasmo.
Las etapas para cerrar ciclos:
- Oportunidad: se crea un espacio para sanar y recuperar la relación, se acude al psicoterapeuta, a retiros espirituales, a convivencias, lecturas de pareja, películas y todo aquello que conlleve a reavivar la relación, este proceso se puede vivir en tres meses, de acuerdo a los resultados se pasa a la segunda etapa.
- Individualismo: en este momento se crea un espacio para retomar lo que éramos, nuestros gustos, la forma de vestir, los cuidados personales, caminar un poco, leer libros de autoayuda, escribir como nos sentimos, hacer una dieta saludable para recobrar nuestro peso ideal, cremas y/o mascarillas para nutrir nuestra piel cansada, tomar mucha agua, ver videos de humor, buscar alternativas de ingresos, apoyarnos en nuestra familia y/o amigos más cercanos; crear un libro de nuevas actividades para modificar nuestros hábitos (este proceso puede tardar un mes o dos meses) .
- Decir adiós: ya es momento para cerrar este capítulo, afrontar la realidad que ya debes seguir solo(a), porque ya no eres feliz ni la otra persona lo es, quizás no sea definitivo, eso sólo el tiempo lo dirá; pero es necesario crear distancia para poder ver el panorama completo, solo desde lejos se ven los detalles que se pierden por la cercanía.
No importa el tiempo que nos tomemos para hacerlo, lo que importa es que algún día lo hagamos.
¡Estás aquí para ser feliz!
Actividades a realizar: descargar archivo.
Este día seguiremos la rutina sugerida en los días anteriores (agradecer al levantarnos, un vaso con agua en ayunas, buena alimentación, tomar un litro de agua durante el día, ejercicio y evaluación de conciencia antes de dormir).
Recuerda pedirle a tu Ángel de la Guarda que te ayuda en todo este proceso.
